En definitiva la pieza que hace
falta del engranaje somos nosotros. Cuando reflexionamos sobre la manera como
estamos educando, quizá nos demos cuenta que la tarea cada vez se torna
complicada, es innegable que la situación del docente de un tiempo acá ha cambiado
ostensiblemente. Antes el docente tenía la última
palabra, difícilmente se le podía confrontar y menos refutar, entre otras
cosas porque el conocimiento estaba
centralizado y solo se tomaba al estudiante como un recipiente vacío, cuyo
único objetivo era llenarlo de una serie de conceptos, que el docente creía conveniente,
desconociendo una serie de factores que influyen en el proceso enseñanza
aprendizaje.
A diferencia, hoy el conocimiento está en muchas partes,
una infinidad de conceptos están diseminados, en diversos lugares y listos para
ser consumidos; la internet, es
una fuente inagotable de conocimiento y las TICs, nos permiten acceder y compartir mediante
elementos tan atractivos, tales como videos, conferencias online, libros
digitales, laboratorios virtuales entre muchos otros. Tal panorama no nos deja
otra alternativa que:
1. Estar
preparados. Como se dijo anteriormente, el estudiante de hoy tiene la
posibilidad de confrontar, todos y cada una de los conceptos y apreciaciones por
ende nuestra responsabilidad, no solo es ser repetidores de conceptos, si no
unos facilitadores y guías del proceso, abordándolo con la dinámica, propia de
esta generación.
2. Estar
actualizados. La generación que nos correspondió afrontar desde nuestra labor, pertenece
a una sociedad cambiante, donde todo
ocurre tan vertiginosamente que, si no estamos atentos, podemos quedar relegados
y muy pronto obsoletos.
En ese orden de
ideas y de acuerdo a las teorías de Howard Gardner, la forma como los
estudiantes aprenden puede ser: lógica, espacial, interpersonal, intrapersonal,
musical, lingüística, naturalista, pero por encima de todo aprenden usando las
herramientas que le proporciona el entorno. Un estudiante casi a todo momento
se comunica, comparte información, usa redes sociales, la pregunta es por qué el auge de estos elementos (TICs), pues
bien entre otras cosas pueden ser por:
La facilidad de acceso
El bajo costo.
La moda
La novedad
La inmediatez
La personalización
El no estar amarrado a un espacio y un
tiempo.
Entonces, si todas
estas herramientas el estudiante las usa en su forma cotidiana, porque no
usarlas para hacer más agradable y efectivo nuestro proceso enseñanza
aprendizaje? Creo entonces que la pieza que
hace falta encajar en este engranaje, somos los docentes, al menos
para acercarnos y tratar de entender la manera como nuestros estudiantes ven su
entorno.

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